Letras Gordas
La palabra escrita es, en mi opinión, uno de los más grandes inventos de la historia. La literatura se ha encargado durante siglos de recoger historias, anécdotas, relatos, crónicas, ensayos y los ha guardado para el deleite de la humanidad. Tenemos libros desde hace tantos cientos de años que el mundo sin ellos no nos parece posible. Aún la persona que menos lee en este planeta, los que no tienen la enorme fortuna de saber leer, los ingenuos que creen que leer es aburrido sólo porque no han encontrado el texto correcto para ellos, aún estos seres pueden encontrar la utilidad de un libro, cuando menos para atrancar la puerta, emparejar una mesa o matar una araña.
Tenemos letras griegas, letras francesas, letras inglesas, letras hispanas, letras orientales (aunque a esas no les entiendo nada, hace falta una buena traducción). Ahora, con el bum de la computadora, hay infinidad de tipos de letras: góticas, cursivas, con símbolos, altas y flacas pero yo, como ya se habrán imaginado, prefiero las letras gordas.
Las letras gordas se caracterizan por ser mucho más claras, más visibles y ocupan un lugar mucho más amplio dentro del texto. Por lo mismo, su peso es superior y, aunque la calidad de lo escrito no depende del tipo de letra, si me ayuda mucho a aclarar mis ideas, sobre todo desde que la edad ha ido mermando mi capacidad visual.
Letras gordas es un lugar donde les comparto mis obras, mis experiencias y, sobre todo, es un pretexto para estar en contacto con todos ustedes. Los invito a visitar la página, a dejar sus impresiones y a ayudarme a darle un poco más de peso a estas, mis letras gordas.
Dalia Rodríguez



